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Trabajar para un futuro más prometedor.

Trabajar para un futuro más prometedor.
23 abr

Trabajar para un futuro más prometedor.

Como cada año, a finales del mes de abril, se celebra el Día Mundial de la seguridad y salud en el trabajo, promovido por la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Este año han orientado su acción hacia el futuro, planteándose qué nos espera en los próximos años en el ámbito de la seguridad y salud en el trabajo.

“Trabajar para un futuro más prometedor” es el lema del 2019. Nuestro panorama actual sigue creando empleo, a cuenta gotas, y se está diversificando el trabajo hacia nuevos sectores, lo que implica novedosas especializaciones que nos llevan a soportar nuevos riesgos laborales que tenemos que combatir para que la pérdida de salud no sea un hecho habitual en nuestro trabajo. La constatación de la  presencia de riesgos psicosociales en el ámbito laboral y de que cada vez son más frecuentes, es un escenario al que hay que dar respuesta rápida y precisa desde todos los sectores. Recordemos que según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se define la salud como “un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente como la ausencia de afecciones o enfermedades».

Los trabajadores/as y las empresas deben adaptarse continuamente a cambios: a las nuevas tecnologías, al cambio climático, a la nueva organización laboral, a la evolución demográfica, etc. Primordialmente será nuestra propia actitud, ante la actividad que desarrollamos diariamente, la que nos deberá garantizar un bienestar físico, mental y social.

En el ámbito empresarial, la seguridad y salud en el trabajo se debe considerar un objetivo estratégico integrado en la misión y política de la entidad. La Prevención de Riesgos Laborales debe tener la misma importancia del mismo modo que lo tiene la calidad, la satisfacción del cliente, la productividad, el crecimiento y la rentabilidad, etc.  Unas buenas políticas en materia preventiva redundarán en un aumento de la salud-satisfacción del trabajador/a y de la calidad del trabajo realizado, donde ganarán todas las partes, empresa, cliente y trabajador/a.

La precariedad laboral es una de las grandes enemigas de la seguridad y la salud. Un trabajo es precario por diversos motivos: salario, condiciones laborales, temporalidad, etc., lo que desemboca en la exposición a unas inadecuadas condiciones de trabajo que conducen con el tiempo a una pérdida de salud. De esta manera, los trabajadores/as son más vulnerables, pues hay menos formación y/o especialización-capacitación; originándose un aumento de exposición al riesgo psicosocial por la incertidumbre del futuro, entre otras causas.

La mejora de las condiciones laborales (en seguridad y salud) no solo es importante para proteger la salud  del trabajador/a, sino también para garantizar el éxito y la sostenibilidad de las empresas y la prosperidad de las economías a medio-largo plazo. El impacto de la salud de los trabajadores/as sobre su calidad de vida, la de su familia y de la comunidad, constituye el valor principal y la justificación social más trascendente para el desarrollo de las estrategias que posibiliten la promoción y protección de ella.

El bienestar laboral sólo puede lograrse con una verdadera implicación y compromiso de todos. Se requiere un enfoque integrado que promueva una cultura de prevención en materia de  seguridad y salud en el trabajo, en beneficio de la próxima generación de la fuerza laboral de todo el mundo y así responder a la demanda de una sociedad cada vez más sensibilizada, y exigente, con la seguridad y salud en el trabajo como parte fundamental del bienestar social.

Este “Futuro Prometedor” entiende como actuación prioritaria fomentar y velar por la seguridad y la salud laboral de las personas y empresas, estableciendo políticas públicas, convenios internacionales, jornadas mundiales, etc. Estas medidas son la base de la seguridad y por ende de la salud en el trabajo, por un triple motivo; primero, indican o hacen notar que existe un problema sin resolver; segundo, establecen las acciones que se deben adoptar y por último nos dirán el interés que suscita la problemática en la sociedad, que en el caso de la seguridad y la salud, el interés es máximo pues afecta a la salud de todos los trabajadores/as, ya que desgraciadamente nadie está exento de la exposición a riesgos laborales.

¡Feliz Día Internacional de la Seguridad y Salud Laboral! Espero que el año que viene podamos celebrarlo con la noticia de que el número de accidentes laborales y el número de enfermedades profesionales declaradas ha descendido considerablemente, ese es el “Futuro Prometedor que todos los trabajadores/as queremos y debemos conseguir”.

Hagamos el futuro prometedor nosotros mismos, mediante nuestra actitud y aplicando unas recomendaciones para hacer nuestro puesto de trabajo un lugar más seguro, sin menoscabo de nuestra integridad física y mental. Son recomendaciones que dependen del trabajador pero sin olvidar que estas medidas deben estar establecidas y puestas al alcance del trabajador/a por el empresario, ya que, como indica la propia Ley de Prevención, éste es el principal responsable de garantizar las condiciones de seguridad y salud en su empresa.

1.       Evalúa los riesgos de tu puesto de trabajo

Conoce el resultado de la evaluación de riesgos de tu puesto y lugar de trabajo, que te explicará los principales problemas que te puedes encontrar en el día a día de tu actividad.

2.       Medidas de control

Una vez que te has informado de los riesgos, vigila que las medidas de control se adoptan y mantienen. Asesórate si tienes dudas.

3.       Aprovecha los medios que te da la empresa para trabajar seguro

Utiliza correctamente los medios que la empresa pone a tu disposición para desempeñar tu trabajo de manera segura: equipos de protección individual, protecciones colectivas, dispositivos de seguridad de máquinas y herramientas, etc.

4.       Formación/ Autorización

No realices trabajos nuevos si previamente no has sido formado sobre sus potenciales riesgos y las medidas para eliminarlos completamente o al menos minimizarlos y además te hayan autorizado en tiempo y forma.

5.       Ficha de seguridad

Cuando manipules un producto químico hazlo según las indicaciones de la ficha de seguridad. Si no lo manipulas pero estás expuest@, solicita igualmente la ficha de seguridad.

6.       Equipos de protección individual

Conserva y cuida los equipos de protección individual según las recomendaciones del fabricante.

7.       Reconocimiento médico

Realiza el examen periódico de salud, es una buena manera de detectar con antelación alteraciones en la misma.

8.       Señalizaciones

Respeta y ayuda a conservar la señalización de seguridad.

9.       Procedimientos de trabajo

Infórmate sobre todos los procedimientos de trabajo y cúmplelos. Si incluyen medidas de seguridad, llévalas a rajatabla.

10.   Orden y limpieza

Mantén el orden y la limpieza en tu puesto de trabajo y alrededores, muchos de los accidentes se producen como consecuencia de la falta de ellos. Además darás una imagen profesional y organizada.

11.   Informar

Informa de cualquier situación que pueda desencadenar un accidente a tu superior inmediato.

12.   Medios de extinción

Colabora en mantener accesibles los medios de extinción de incendios, aprende a utilizarlos correctamente, quizás algún día puedas necesitarlos.

13.   Condiciones de seguridad

Colabora en mantener las condiciones de seguridad, esta es una obligación tuya y de tus compañeros.

Seguro que esta lista podría ser más amplia, por ellos os invito a que añadáis más recomendaciones o consejos.

 

Rodrigo Pérez Álvarez – Técnico PRL Activa Mutua