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Este verano, ¡Actúa contra el calor!

Este verano, ¡Actúa contra el calor!
02 jul

Este verano, ¡Actúa contra el calor!

Con la entrada del verano las altas temperaturas ya han llegado a la mayoría de regiones de España, lo que significa que a los riesgos específicos de muchas actividades, debemos sumarle la exposición a “TEMPERATURAS EXTREMAS”.

Este riesgo aparece más acentuado en trabajos al aire libre donde el esfuerzo físico es mayor como en la construcción, la obra civil, la agricultura, etc. Todos ellos tienen algo en común, y es que no es posible climatizar el lugar de trabajo convenientemente, tratándose, como ya hemos dicho, en muchos casos, de trabajos con altos requerimientos físicos.

El peligro de una exposición a elevadas temperaturas es la acumulación de calor en el cuerpo, la cual depende de varios factores que pueden agravar problemas de salud en muchos trabajadores y trabajadoras. Estos factores son: factores personales (problemas previos de salud, condiciones físicas, hábitos poco saludables, etc.), factores laborales (condiciones ergonómicas exigibles como requerimientos físicos de la tarea, Equipos de Protección Individual necesarios, disponibilidad de recursos en el lugar de trabajo como agua para hidratarse, sombra para descansar, etc.) y factores Climáticos (> 40º C en determinados lugares, aumento desproporcionado de la Tª en poco margen de tiempo y en lugares donde no están acostumbrados a ella, etc.), por lo que las medidas preventivas que deben adoptarse contemplarán un amplio abanico de circunstancias que puedan darse.

No es fácil planificar dichas medidas, ya que la climatología es cambiante y puede aparecer una ola de calor casi sin avisar, con lo que el riesgo repentino aumenta por la falta de tiempo necesario para una correcta aclimatación de las personas trabajadoras. Afortunadamente, con los nuevos modelos meteorológicos se están prediciendo olas de calor y aumentos drásticos de temperatura con mayor exactitud, pero siguen sin ser fiables al 100%.

Cuando hablamos de aclimatación aludimos al período que nuestro cuerpo necesita para habituarse al aumento de la temperatura o las variaciones de la misma que van de 7 a 15 días. La aclimatación se consigue con una exposición paulatina a las nuevas condiciones climáticas y siguiendo unas pautas de comportamiento que ayudan a asumir, al cuerpo, los cambios que se producen en el entorno.

Buenas prácticas para favorecer una adecuada aclimatación son: la hidratación continuada, la búsqueda de sombras, comidas ligeras y a ser posible frías, uso de protección solar y ropa adecuada a la temperatura y que favorezca la transpiración, adaptación de los horarios para que los mayores requerimientos físicos nunca coincidan con las horas centrales del día, uso de gorras, gafas de sol, realizar formación específica (en PRL) que ayude a protegernos de este riesgo, pausas y descansos frecuentes, zonas de descanso adecuadas, etc.

Con anticipación, y gracias a la experiencia, se podrá hacer frente al calor veraniego sin mayores problemas. Las empresas deben acudir a sus Servicios de Prevención para que preparen un protocolo de trabajo seguro en condiciones de temperaturas extremas y tratar de anticipar los posibles problemas con los que se puedan encontrar.

Estamos inmersos en una pandemia mundial y, en ciertas circunstancias (cuando no se respete la distancia de 1.5 metros de seguridad), salvo futuros cambios, se deberá continuar llevando una mascarilla que nos protege del virus pero nos dificulta el desarrollo de nuestras tareas, y más ante la exposición de altas Tª. Por esta razón, debemos adaptar las medidas preventivas contra el calor para que el uso de la mascarilla nos afecte le menos posible.

Por otro lado y para concluir debemos hacer la siguiente reflexión: las temperaturas extremas son y serán recurrentes en el futuro por el aumento de la temperatura del planeta, con su consecuente cambio climático (inestabilidad meteorológica: temperaturas más elevadas, olas de frío y calor, fuertes tormentas cada vez más frecuentes y lesivas, etc.). Por lo que debemos pensar a medio-largo plazo en implantar medidas preventivas duraderas contra el calor.

El calor es sinónimo de verano y es inevitable, pero en nuestra mano está que sus efectos nos afecten lo menos posible tomando unas medidas preventivas sencillas y unas pautas de comportamiento simples que evitarán un daño en nuestra salud, y recuerda, ESTE VERANO, ¡ACTÚA CONTRA EL CALOR!

 

 

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