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El tabaquismo y su repercusión en la productividad laboral.

El tabaquismo y su repercusión en la productividad laboral.
28 may

El tabaquismo y su repercusión en la productividad laboral.

El 31 de mayo se celebra el Día Mundial Sin Tabaco. Este año está dedicado a las cardiopatías provocadas por el tabaco.

De todos es sabido que fumar es perjudicial para la salud. Cada vez que fumamos, nuestro organismo absorbe la combustión del tabaco, el cual contiene alrededor de 4.000 sustancias químicas. Se han identificado 69 agentes carcinógenos en el humo del tabaco, de ellos: 11 son carcinógenos para los humanos, 7 son probablemente carcinógenos para los humanos y 49 son carcinógenos para los animales (no está probado en humanos).

Incluso el humo que queda en el ambiente es peligroso. Al producirse la combustión del tabaco, en el aire quedan partículas extremadamente pequeñas, que al ser inhaladas por los “fumadores pasivos”, pueden penetrar con mayor facilidad en los pulmones y por tanto ser más dañinas. Por ejemplo, el Cadmio (un conocido carcinógeno) se encuentra en concentraciones 6 veces mayores en el humo ambiental del tabaco que en el inhalado por un fumador.

El tabaco provoca enfermedades graves como el cáncer de pulmón, pero también otras como cardiopatías, cataratas, úlceras de estómago, contribuye a disminuir nuestro sistema inmune, etc. Desde el punto de vista laboral, los trabajadores fumadores tienen mayor probabilidad de padecer enfermedades (cáncer, bronquitis, enfisemas, cardiopatías, embolias, etc.) y son más susceptibles a padecer resfriados, catarros y gripes que los no fumadores, por lo que su tasa de absentismo es mayor.

Pero no es únicamente nuestra salud lo que se ve perjudicado. Según datos del Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo, el gasto sanitario que suponen los enfermos a causa del tabaco asciende a 8.000 millones de euros, mientras que los ingresos originados por el tabaco suponen la mitad de esta cantidad, y disminuyendo año tras año.

Según un estudio realizado en el Centro de Salud Delicias Sur de Zaragoza, la duración media de las incapacidades laborales, en el año 2015, en fumadores fue de 11 días, mientras que en no fumadores fue de 7 días, y el coste anual por incapacidad temporal y pérdida de productividad fue de 2.224 € en pacientes fumadores y de 1.434 € en pacientes no fumadores, lo que supone un sobrecoste de 790 € por trabajador/año.

También se ha calculado que cuando un trabajador deja de fumar, en el primer año desde que deja el tabaco, su productividad aumenta un 4,5% respecto a los trabajadores que continúan fumando.

En definitiva, si consideramos el tiempo perdido en salir a la calle a fumar y el mayor absentismo laboral, cada trabajador fumador supone para su empresa un gasto medio de 2.000 € anuales.

Por todo lo expuesto, desde las administraciones públicas, los servicios públicos de salud, las mutuas colaboradoras de la Seguridad Social y las propias empresas, se deberían promover políticas y programas orientados a los trabajadores para ayudarles a cesar en el hábito del tabaco, puesto que se lograrían varios objetivos: mejora de la salud del trabajador con un importante ahorro económico en el gasto sanitario público que esto conlleva y aumento de la productividad en la empresa.

 

 

Fdo. José Pedro Triano Ortiz

Técnico Prevención Riesgos Laborales Activa Mutua

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