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Día Europeo del Cáncer de piel

Día Europeo del Cáncer de piel
12 jun

Día Europeo del Cáncer de piel

A pesar de la situación actual que vivimos, nos encontramos a las puertas de la estación veraniega, probablemente una de las épocas del año más esperada entre la población (en general) y significado de vacaciones, descanso, playa, piscina, calor y mucho sol, aunque este año se disfrute en unas condiciones especiales.

Precisamente, y hablando de sol, el día 13 de junio se celebra el DÍA EUROPEO DE LA PREVENCIÓN DEL CÁNCER DE PIEL, con el objetivo de concienciar a la población sobre la importancia de adoptar buenos hábitos relativos a la exposición solar, y este verano más que nunca, después de haber estado un largo periodo de confinamiento en nuestras casas.

Nuestra piel es única e irremplazable, tiene numerosas funciones, como proteger al organismo de las agresiones externas, impedir la penetración de agentes biológicos y químicos, conservar la temperatura del cuerpo y, por supuesto, defendernos de la acción de las radiaciones solares.

Desde Activa Mutua somos conscientes de la importancia de la prevención en el cuidado de nuestra piel, y es por ello que pretendemos sensibilizar sobre su cuidado para prevenir los posibles efectos negativos que pueden producirse, desde rojeces, quemaduras y ampollas, hasta lesiones más graves como el cáncer de piel.

 El cáncer de piel es uno de los tipos de cáncer más fácil de tratar, con una tasa de curación muy elevada, pero la baja concienciación acerca de sus efectos dañinos  juega un papel negativo.

Tipos de cánceres de piel

  • No melanoma o carcinoma basocelular. Se trata del tipo de cáncer más habitual, surge en la capa externa de la piel y su comportamiento es el menos agresivo.
  • Melanoma.No es tan habitual como el anterior. Sin embargo es considerado como el más peligroso debido a su rápido crecimiento. Son lesiones o manchas que no tienen simetría, con bordes y colores irregulares y suelen superar los seis milímetros de tamaño.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó en su día el índice ultravioleta (IUV) solar. Se trata del patrón mundial internacional para medir las radiaciones ultravioleta. Esta herramienta tiene la función concienciar a la población y advertir a las personas de la necesidad de adoptar medidas de protección cuando se exponen a la radiación UV. Según la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), el incremento de la incidencia de tumores cutáneos se relaciona con la exposición a la radiación ultravioleta y con el tipo de piel.

Existen determinados factores de riesgo que no se pueden evitar, como los antecedentes familiares o el tipo de piel. Sin embargo, hay otros factores que sí se pueden prevenir, y son, precisamente, en los que es importante insistir, como una exposición al sol muy prolongada, las quemaduras con dolor o ampollas y la utilización de cabinas de bronceado.

Detección precoz

La detección precoz es una de las mejores formas de prevención. Es importante que las personas con lunares (la mayoría son benignos, pero hay algunos que por su forma, color, tamaño o síntomas requieren de más vigilancia) pueden controlarlos con ayuda de la regla ABCD de los lunares, un sistema de autoexploración reconocido internacionalmente:

  • Asimetría: si al dividir el lunar con una línea por la mitad, una mitad es diferente de la otra.
  • Bordes: cuando el borde del lunar es irregular o está mal definido y cuesta dibujar los bordes con una línea.
  • Color: si observa distintos colores dentro del lunar, en lugar de un color uniforme. Los lunares malignos suelen tener varios colores, entre ellos gris, blanco, azul e incluso rojo.
  • Diámetro: si el lunar mide más de 6 mm.
  • Evolución: el lunar cambia rápidamente de tamaño, de color o de volumen.

Recomendaciones para prevenir los efectos nocivos del sol

  • Evitar las horas centrales del día, en concreto la franja horaria que abarca desde el mediodía hasta las cuatro de la tarde.
  • Evitar la irradiación ultravioleta excesiva, tanto solar como artificial (cabinas de rayos UVA) y, sobretodo, las quemaduras solares.  El uso de las cabinas antes de los 35 años de edad se acompaña de un aumento del 75% del riesgo de melanoma maligno. Las camas y las lámparas bronceadoras no deberían usarse a menos que sea bajo supervisión médica. La OMS recomienda prohibir su uso en los menores de 18 años.
  • Para las zonas de la piel que no estén cubiertas de ropa se deberá utilizar crema de protección solar a partir de factor 30 y contra rayos UVA. Aplicar la crema de forma generosa y repartida por todas las partes del cuerpo expuestas al sol.

Esta recomendación va especialmente dirigida a los trabajadores y trabajadoras que desempeñan su actividad laboral a la intemperie, siendo por lo tanto, la crema solar una barrera de protección para aquellas personas que desarrollen su actividad en el exterior y que reciben directamente la incidencia de los rayos del sol.

  • Los niños deberán utilizar protección solar de factor 50+ y filtros físicos para evitar posibles reacciones alérgicas. Los bebés menores de un año no deberán exponerse directamente al sol dado que su piel no está preparada todavía para recibir esta radiación.
  • Protegernos la piel cuando estamos expuestos al sol con el uso de gorro, sombrero, sombrilla con filtro solar y utilizar gafas de sol homologadas.
  • Realizar periódicamente controles y chequeos médicos por parte de profesionales de la piel.

No piense si se trata de una persona de riesgo. Cualquier persona, en cualquier momento, puede desarrollar un cáncer de piel.


Otra documentación de interés

 

Eloi Rull – Técnico Área PRL Activa Mutua

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