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Día mundial de la salud mental

Día mundial de la salud mental
10 oct

Día mundial de la salud mental

Cada 10 de octubre, se conmemora el día mundial de la salud mental. Este año con el lema “Conect@ con la vida”, siendo la prevención del suicidio la temática de este año. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) más de 800.000 personas se suicidan al año en el mundo y en España la cifra es de 10 personas al día. Por lo tanto, es de vital importancia llevar a cabo un trabajo de prevención y detección temprana para reducir estas preocupantes cifras y ayudar a las personas con este tipo de problemas.

La OMS define la salud como «un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades». Que la persona no presente una enfermedad no tiene por qué significar que goce de salud, hay otros aspectos que intervienen en el estado de la salud de la persona, como son, por ejemplo, el nivel socioeconómico, el tipo de hábitos que tiene la persona, la exposición a riesgos psicosociales en el ámbito laboral, etc.

Afortunadamente, durante las últimas décadas se le ha ido dando más importancia a la salud mental y a las consecuencias que acarrean en la vida de la persona.

El bienestar y la salud mental van de la mano.

El estado de salud mental de la persona depende de diferentes factores: psicológicos (por ejemplo, la capacidad para gestionar las emociones), sociales (por ejemplo, el nivel socioeconómico de la persona o el apoyo social) y biológicos (por ejemplo, la predisposición genética a poder padecer algún problema de salud mental).

Además, las enfermedades mentales no solamente repercuten en la salud de la persona que lo está padeciendo, también en las personas y en los entornos que les rodean. Sus efectos tienen una elevada repercusión en la economía mundial.

En el mundo laboral, aún hoy en día, las personas que padecen algún tipo de problemática de salud mental suelen ocultarlo a sus jefes o compañeros, por la estigmatización que conlleva a causa una falta de información y sensibilización de este tipo de situaciones.

En 2017 la OMS afirmó que, uno de cada cinco trabajadores puede padecer problemas de salud mental en el trabajo.

Por lo tanto, se ha de tener en cuenta que, muchos problemas de salud mental pueden surgir a raíz de la interacción de la persona con su lugar de trabajo.

La salud mental y el entorno laboral

Nuestro lugar de trabajo es uno de los lugares en los cuales pasamos más tiempo de nuestra vida. Trabajar en un buen ambiente laboral aporta a la persona una serie de beneficios que contribuyen positivamente a su estado de salud mental (aumento de la autoestima, promueve el bienestar, facilidad en relaciones interpersonales, mejora la estabilidad, fomento de ganancias independencia económica, etc.). Las personas que están en desempleo tienen el doble de probabilidades de presentar depresión que las que tienen trabajo.

Por otro lado, si el entorno organizacional y las características de los puestos de trabajos no son los adecuados, pueden acarear consecuencias perjudiciales en la salud de los trabajadores y trabajadoras, lo que identificamos como exposición a riesgos psicosociales.

Algunos de los riesgos psicosociales relacionados con el entorno organizacional tendrían como fuente de origen políticas inadecuadas de seguridad y protección de la salud, prácticas ineficientes de comunicación y gestión, tipo de contratación del personal (temporal, parcial y a demanda), reestructuraciones, bajo nivel de apoyo a los empleados y problemas interpersonales.

En relación a las características de trabajo como factores psicosociales estarían la carga y tipo de tareas (contenido o complejidad del trabajo), tiempo de trabajo (jornadas muy largas, trabajos a turnos, nocturnos), falta de participación y control,  etc.

A partir de estos factores de riesgo pueden generarse riesgos psicosociales como estrés, intimidación, mobbing o acoso laboral, inseguridad laboral, burnout o desgaste profesional y conflicto familia – trabajo.

Así mismo, los factores de riesgo psicosocial pueden contribuir a que, finalmente las personas puedan acabar desarrollando problemas de salud mental o también, agravando patologías previas. Los trastornos mentales que pueden darse en el entorno laboral son depresión, ansiedad, trastorno por estrés post traumático, fobia social, trastornos por abusos de substancias y trastornos por síndromes somáticos. De estos problemas de salud mental la depresión es uno de los trastornos mentales frecuentes que afecta a más de 300 millones de personas en el mundo y es la principal causa mundial de incapacidades. Con la depresión no es extraño presentar, conjuntamente, otro tipo de problemas psicológicos como ansiedad.

En España los problemas de salud mental no son considerados como enfermedades profesionales, aunque, en el artículo 115 de la Ley General de la Seguridad Social queda expuesto que en el caso de que se demuestre que la enfermedad se debe exclusivamente al trabajo ésta pueda considerarse como tal.

Las repercusiones que conllevan a la empresa los riesgos psicosociales y problemas de salud mental son las siguientes:

  • Ausentismo
  • Disminución de productividad
  • Aumento de siniestralidad laboral
  • Lesiones/enfermedades
  • Rotación del personal
  • Quejas del personal y disminución motivacional
  • Consecuencias legales
  • Menos beneficios económicos

Por lo tanto, es muy importante que se creen políticas, estrategias y programas de prevención y actuación, para así garantizar la salud mental de la persona trabajadora y el futuro de la empresa. Siendo la participación de los afectados un pilar fundamental para que esto pueda seguir adelante. Como dice la OMS:

“una buena salud mental permite a las personas utilizar todo su potencial, superar las situaciones estresantes, que trabajen de forma productiva y puedan hacer aportaciones a su comunidad”.

 

Albert Joana Santiveri, Departamento PRL Activa Mutua

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