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Cuidado con el calor

Cuidado con el calor
08 jul

Cuidado con el calor

Con la llegada del verano las temperaturas empiezan a subir y estas nos afectan tanto a nivel físico como psicológico. A nivel físico, nuestro cuerpo acumula una gran cantidad de calor y nos deshidratamos; a nivel psicológico el calor nos puede hace sentir más cansados, agobiados, irritables… así que, no es extraño decir que nuestro desempeño en el trabajo pueda llegar a afectarse.

Pero… ¿es verdad que sus consecuencias sólo se dan en verano? La respuesta es NO. Dependiendo del puesto de trabajo de la persona se puede estar expuesto a altas temperaturas durante todo el año. Por lo tanto, deberemos diferenciar el calor que sucede con el cambio de estación y el que se relaciona con el puesto de trabajo, ya que, sus efectos sobre la persona serán de distinta gravedad.

Aunque, el cómo nos pueda afectar el calor, no solamente depende de la temperatura y su tiempo de exposición. Hay otros factores que están relacionados. Estos se pueden dividir en personales, ambientales y según las tareas realizadas en el trabajo:

  • Personales: la capacidad del cuerpo a aclimatarse al medio ambiente del trabajo, la condición física, la alimentación, antecedentes médicos (enfermedades cardiovasculares, respiratorias, diabetes o insuficiencia renal), tomar ciertos medicamentos, consumo de substancias tóxicas como el alcohol y la cafeína, y la edad.
  • Ambientales: exposición a temperaturas y humedades altas, poca ventilación y exposición intensa a la radiación solar.
  • Según las tareas del trabajo: realizar trabajo físico intenso, poco tiempo de descanso y/o pocas pausas, y vestimenta requerida para el puesto de trabajo que no faciliten la evaporación del sudor.

Como se puede ver en los factores que influyen a cómo el calor nos afecta es muy importante el estado de salud de la persona, el tiempo de exposición a altas temperaturas, como está condicionado el lugar de trabajo y el tipo de tareas que se realizan.

En relación a sus consecuencias la deshidratación y los golpes de calor son los más frecuentes, pero también, se ha demostrado que la exposición a altas temperaturas tiene repercusiones laborales en las organizaciones a causa de las consecuencias físicas y psicológicas que conlleva. Ya que, el calor dificulta la concentración y el bienestar de la persona afectando en consecuencia al desempeño de la persona en el trabajo reduciendo su rendimiento, productividad y eficacia.

Así pues, es muy importante saber que acciones tomar para que el calor nos afecte lo más mínimo posible. A continuación se presentan algunos consejos para hacerle frente:

Consejos generales…

  • Práctica ejercicio: de esta forma se contribuye a que mejore el esfuerzo del sistema cardiovascular y que el cuerpo pueda tolerar mejor su aclimatación al medio ambiente.
  • Bebe agua con frecuencia, aunque no tengas sed. El cuerpo tiene que estar hidratado, por lo tanto, procura también hacerlo al finalizar la jornada laboral.
  • Evita tomar bebidas alcohólicas, con cafeína o muy azucaradas, ya que, estas favorecen la deshidratación.
  • Realiza una buena alimentación: evita comidas calientes y copiosas, procura que sean ligeras y sin grasas. Ten en cuenta que, tanto la obesidad como la delgadez excesiva disminuyen la tolerancia al calor.

Si trabajas al aire libre…

  • Utiliza crema de protección solar.
  • Protégete del sol: llevar ropa ancha, de tejido ligero, clara y protege tu cabeza con una gorra o sombrero de tejido transpirable.
  • Protege tu zona de trabajo del sol, si es posible.
  • Haz pausas y descansa en lugares frescos, de sombra.
  • Limitar el tiempo e intensidad de la exposición al sol: haz rotaciones de tarea y reduce las actividades físicas más intensas al aire libre durante las horas más calurosas.

 

Albert Joana Santiveri – Departamento Prevención Riesgos Laborales Activa Mutua