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Categorías: Empresas

Prevención de la intoxicación por plomo
16 oct

Prevención de la intoxicación por plomo

El plomo (Pb) es un metal pesado, muy empleado en la industria y en nuestra vida cotidiana, cuyos efectos sobre la salud son muy dañinos, especialmente sobre las personas especialmente sensibles. Todos los compuestos en los que el plomo forma parte son tóxicos.

La principal vía de entrada del plomo en el organismo es la vía respiratoria, seguido de la vía oral (fundamentalmente por el consumo de alimentos o productos con presencia o contaminados de plomo).

Cuando se habla de la prevención por intoxicación del plomo, tenemos que tener siempre claro que no existe un nivel de exposición al plomo que pueda considerarse seguro. Y hemos de diferenciar dos ambientes completamente distintos:

  1. Ambiente Laboral. Como ya hemos mencionado, la mayor parte de las intoxicaciones se producen por vía respiratoria, seguidas de la vía oral (por comer o fumar en zonas de trabajo en el que hay partículas de plomo). Las medidas preventivas, técnicas y médicas, establecidas por las empresas, han hecho que las intoxicaciones por plomo, de origen laboral, se hayan reducido notablemente en la actualidad.

Se consideran actividades de elevado riesgo de intoxicación laboral por plomo: metalurgia del plomo; recuperación de plomo y residuos metálicos que lo contengan (chatarra); fabricación y reciclado de acumuladores eléctricos (baterías); fabricación de explosivos; fabricación y manipulación de arseniato de plomo como insecticida, etc.

  1. Ambiente no laboral. La mayoría de las intoxicaciones se producen por vía oral. Aquí hay que prestar especial atención a los niños de corta edad, pues la cantidad de plomo que ingieren puede ser mucho mayor que en los adultos, siendo sus consecuencias más dañinas si cabe.

Aunque los efectos perjudiciales del plomo son conocidos desde hace tiempo y muchos países han tomado medidas para atajarlos, la exposición al plomo, sobre todo en la infancia, sigue constituyendo un importante problema sanitario en muchos países. El alcance de este problema es tal que la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) crearon una Alianza Mundial encaminada a eliminar el plomo en la pintura. Desde la eliminación del plomo en la gasolina, el plomo contenido en la pintura constituye una de las principales fuentes de exposición. Cuando la pintura con plomo está en perfecto estado, no hay riesgos. Pero con el tiempo, la pintura envejece, se deteriora y se fragmenta, desprendiendo pequeños trozos y polvo que contaminan el entorno.

El objetivo de esta Alianza es promover una interrupción gradual de la producción y venta de las pinturas que contengan plomo hasta conseguir su total desaparición. A 30 de julio de 2018, sólo 69 países habían establecidos medidas jurídicamente vinculantes para el control de las pinturas con plomo, pero cada uno ha establecido las medidas que ha considerado oportunas, así:

  • En la Unión Europea: los carbonatos de plomo y los sulfatos de plomo no se admiten como sustancias y componentes de preparados destinados a ser utilizados como pinturas.
  • En EE.UU., Canadá e India: no se admitirán concentraciones de plomo superiores a 90 mg/kg.
  • En Brasil, Argentina, México: no se admiten concentraciones superiores a 600 ppm (partes por millón).
  • En China: el rango oscila entre 90 y 1000 ppm.
  • En Australia y Nueva Zelanda: la concentración máxima es de 1000 ppm
  • Otros países, como Rusia, no especifican las medidas que han tomado.

En definitiva, la mejor medida para evitar el empleo de pinturas que contengan plomo es la información a los usuarios sobre el riesgo que conlleva su uso y la sustitución del plomo en las pinturas por otro producto menos dañino, tecnología que a día de hoy es perfectamente factible.

 

Departamento de Prevención de Riesgos Laborales de Activa Mutua 

Semana Europea de la Seguridad y Salud en el Trabajo: Alerta frente a sustancias peligrosas
16 oct

Semana Europea de la Seguridad y Salud en el Trabajo: Alerta frente a sustancias peligrosas

Como cada año, en el mes de octubre, tiene lugar la Semana Europea de  Seguridad y Salud en el Trabajo, el tema de este año es “Alerta frente a Sustancias Peligrosas”.

La Agencia Europea lanza esta campaña para concienciar de la cantidad de trabajadores que hay expuestos a sustancias peligrosas, entendiendo como sustancia peligrosa, cualquier sustancia en forma de gas, líquido o sólido, incluso aerosoles, humos y vapores, que representa un riesgo para la seguridad o la salud de los trabajadores y trabajadoras. Esta presencia de sustancias peligrosas, en el lugar de trabajo, está íntimamente relacionado con problemas de salud graves y de larga duración.

Es un error pensar que únicamente hacen daño aquellas sustancias que despiden un fuerte olor o aquellas que tras la exposición, sus síntomas se presentan de forma inmediata. Hay muchas sustancias con las que se trabaja de las que no existe conciencia del daño que pueden causar a medio y largo plazo porque se piensa que no son peligrosas.

La campaña tiene 5 objetivos fundamentales para lograr la concienciación y reducción de la exposición y son los siguientes:

  • Sensibilizar sobre la importancia y la trascendencia de la gestión de sustancias peligrosas en los lugares de trabajo en Europa.
  • Promover la evaluación, eliminación y sustitución de riesgos, además de una jerarquía de medidas de prevención.
  • Sensibilizar sobre los riesgos asociados a la exposición a sustancias cancerígenas en el trabajo.
  • Identificar grupos de trabajadores con necesidades especiales y elevados niveles de riesgo (por ejemplo, mujeres, emigrantes y jóvenes).
  • Fomentar el conocimiento de los cambios normativos y del marco legislativo actual.

Para ello, es importante fomentar la cultura preventiva, a todos los niveles jerárquicos de la empresa, desde una plantilla bien informada hasta un directiva involucrada, de manera que entiendan que la Seguridad y Salud de los trabajadores es la mejor inversión para la organización, ya que a no muy largo plazo esto se revierte en menores índices de absentismo y una mayor producción y rentabilidad para toda la organización.

Además, desde la Agencia Europea, se pone a disposición de las empresas varias herramientas de gestión para controlar y reducir las sustancias peligrosas, como metodologías para llevar a cabo evaluaciones de riesgos y establecimiento de medidas de prevención.

Finalmente, se debe tener en cuenta el principio jerárquico que establece la legislación para mantener la Seguridad y Salud de cualquier persona trabajadora, conocido como principio STOP.

Sustitución de sustancias peligrosas, por otras que no entrañen peligro.

Adopción de Medidas Técnicas.

Establecimiento de Medidas Organizativas.

Medidas de Protección Personal.

La finalidad es proteger a los trabajadores y evitar la aparición de enfermedades originadas por la exposición a sustancias peligrosas.

Es por ello que desde el Departamento de Prevención de Riesgos Laborales de Activa Mutua, nos hacemos eco de esta campaña para que todas nuestras empresas mutualistas se conciencien del problema de la presencia de estas sustancias y se tomen las medidas para proteger la seguridad y salud de toda persona trabajadora

 

Elia Pravia Alonso, Técnico Superior de PRL de Activa Mutua.

¡Las manos limpias salvan vidas!
14 oct

¡Las manos limpias salvan vidas!

¿Por qué es importante lavarse las manos en el trabajo?

Lavarse las manos es una tarea simple, pero esencial para prevenir los efectos de los diversos contaminantes a los que estamos expuestos, a menudo sin ser conscientes, a lo largo de la jornada laboral.

  • Contaminación a través de la piel
  • Contaminación por ingestión.
  • Contaminación cruzada

Es la herramienta más eficaz para evitar la propagación de infecciones.

Cuando hablamos de Seguridad Laboral, en la mayoría de los casos, pensamos en andamios, cascos, gafas de protección etc. Tenemos presentes  los riesgos más tangibles como pueden ser una caída, un corte o una quemadura y olvidamos otro tipo de riesgos que no son tan evidentes pero que pueden ser más perjudiciales para nuestra salud.

Enfermedades como resfriados, gastroenteritis, gripe. diarreas agudas,  afecciones de la piel o de los ojos, contribuyen  significativamente  en las tasas de absentismo y bajas laborales.

Las enfermedades víricas contagiosas están entre las  primeras causas  de muerte laboral.

¿Cuándo hay que lavarse las manos en el trabajo?

Antes de:

  • Iniciar la jornada laboral.
  • Ponerse los guantes (cuando se tengan que utilizar).
  • La preparación de alimentos.
  • Utilizar el baño.

Después de:

  • Quitarse los guantes (cuando se tengan que utilizar).
  • Cualquier contacto con mucosas y con la piel, no intencionado de personas.
  • Tocar objetos o material potencialmente contaminados con posibles agentes químicos y/o biológicos.
  • Manipular agentes químicos y/o biológicos.
  • Utilizar el baño.
  • Abandonar el puesto de trabajo y /o cambiar de actividad.
  • Finalizar la jornada laboral.

Aunque el lavado de manos es una medida preventiva aplicable a todo tipo de actividad, es particularmente importante  en las siguientes ocupaciones:

  • Personal sanitario.
  • Personal que manipula y prepara alimentos (cocineros, ayudantes de cocina, operarios de industria alimentaria, etc.)
  • Personal que manipula agentes químicos peligrosos.
  • Personal que se ocupa de animales y su cría.
  • Productores agrícolas.
  • Personal de prisiones y servicios sociales.
  • Personal de servicios de emergencias (policía, bomberos, etc.).
  • Personal de guarderías y docentes de educación infantil.
  • Personal de laboratorio.
  • Personal que trabaja con residuos y aguas residuales.

El lavado de manos es un procedimiento sencillo y eficaz para la  prevención, en todos los sectores, de miles de bajas laborales y enfermedades profesionales por exposición a agentes químicos y biológicos, tanto por vía dérmica como por parental.

Cómo lavarse las manos:

  • Quitarse los anillos, relojes, brazaletes …
  • Remangarse bien la ropa, dejando brazos y manos despejadas.
  • Poner el agua a una temperatura cómoda y mojar las manos, las muñecas y antebrazos.
  • Aplicar una cantidad de jabón suficiente.
  • Frotar toda la superficie de la mano con una acción mecánica y vigorosa de rozamiento, cubriendo las manos con la espuma durante un mínimo de 10 segundos.
  • Enjuagar las manos bajo el chorro de agua con las puntas de los dedos hacia abajo.
  • Secar las manos con una toallita de papel de un solo uso o secadores de manos.

https://www.who.int/gpsc/information_centre/gpsc_lavarse_manos_poster_es.pdf?ua=1

 

Assumpta Obiols, Departamento de PRL de Activa Mutua

 

 

Día mundial de la salud mental
10 oct

Día mundial de la salud mental

Cada 10 de octubre, se conmemora el día mundial de la salud mental. Este año con el lema “Conect@ con la vida”, siendo la prevención del suicidio la temática de este año. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) más de 800.000 personas se suicidan al año en el mundo y en España la cifra es de 10 personas al día. Por lo tanto, es de vital importancia llevar a cabo un trabajo de prevención y detección temprana para reducir estas preocupantes cifras y ayudar a las personas con este tipo de problemas.

La OMS define la salud como «un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades». Que la persona no presente una enfermedad no tiene por qué significar que goce de salud, hay otros aspectos que intervienen en el estado de la salud de la persona, como son, por ejemplo, el nivel socioeconómico, el tipo de hábitos que tiene la persona, la exposición a riesgos psicosociales en el ámbito laboral, etc.

Afortunadamente, durante las últimas décadas se le ha ido dando más importancia a la salud mental y a las consecuencias que acarrean en la vida de la persona.

El bienestar y la salud mental van de la mano.

El estado de salud mental de la persona depende de diferentes factores: psicológicos (por ejemplo, la capacidad para gestionar las emociones), sociales (por ejemplo, el nivel socioeconómico de la persona o el apoyo social) y biológicos (por ejemplo, la predisposición genética a poder padecer algún problema de salud mental).

Además, las enfermedades mentales no solamente repercuten en la salud de la persona que lo está padeciendo, también en las personas y en los entornos que les rodean. Sus efectos tienen una elevada repercusión en la economía mundial.

En el mundo laboral, aún hoy en día, las personas que padecen algún tipo de problemática de salud mental suelen ocultarlo a sus jefes o compañeros, por la estigmatización que conlleva a causa una falta de información y sensibilización de este tipo de situaciones.

En 2017 la OMS afirmó que, uno de cada cinco trabajadores puede padecer problemas de salud mental en el trabajo.

Por lo tanto, se ha de tener en cuenta que, muchos problemas de salud mental pueden surgir a raíz de la interacción de la persona con su lugar de trabajo.

La salud mental y el entorno laboral

Nuestro lugar de trabajo es uno de los lugares en los cuales pasamos más tiempo de nuestra vida. Trabajar en un buen ambiente laboral aporta a la persona una serie de beneficios que contribuyen positivamente a su estado de salud mental (aumento de la autoestima, promueve el bienestar, facilidad en relaciones interpersonales, mejora la estabilidad, fomento de ganancias independencia económica, etc.). Las personas que están en desempleo tienen el doble de probabilidades de presentar depresión que las que tienen trabajo.

Por otro lado, si el entorno organizacional y las características de los puestos de trabajos no son los adecuados, pueden acarear consecuencias perjudiciales en la salud de los trabajadores y trabajadoras, lo que identificamos como exposición a riesgos psicosociales.

Algunos de los riesgos psicosociales relacionados con el entorno organizacional tendrían como fuente de origen políticas inadecuadas de seguridad y protección de la salud, prácticas ineficientes de comunicación y gestión, tipo de contratación del personal (temporal, parcial y a demanda), reestructuraciones, bajo nivel de apoyo a los empleados y problemas interpersonales.

En relación a las características de trabajo como factores psicosociales estarían la carga y tipo de tareas (contenido o complejidad del trabajo), tiempo de trabajo (jornadas muy largas, trabajos a turnos, nocturnos), falta de participación y control,  etc.

A partir de estos factores de riesgo pueden generarse riesgos psicosociales como estrés, intimidación, mobbing o acoso laboral, inseguridad laboral, burnout o desgaste profesional y conflicto familia – trabajo.

Así mismo, los factores de riesgo psicosocial pueden contribuir a que, finalmente las personas puedan acabar desarrollando problemas de salud mental o también, agravando patologías previas. Los trastornos mentales que pueden darse en el entorno laboral son depresión, ansiedad, trastorno por estrés post traumático, fobia social, trastornos por abusos de substancias y trastornos por síndromes somáticos. De estos problemas de salud mental la depresión es uno de los trastornos mentales frecuentes que afecta a más de 300 millones de personas en el mundo y es la principal causa mundial de incapacidades. Con la depresión no es extraño presentar, conjuntamente, otro tipo de problemas psicológicos como ansiedad.

En España los problemas de salud mental no son considerados como enfermedades profesionales, aunque, en el artículo 115 de la Ley General de la Seguridad Social queda expuesto que en el caso de que se demuestre que la enfermedad se debe exclusivamente al trabajo ésta pueda considerarse como tal.

Las repercusiones que conllevan a la empresa los riesgos psicosociales y problemas de salud mental son las siguientes:

  • Ausentismo
  • Disminución de productividad
  • Aumento de siniestralidad laboral
  • Lesiones/enfermedades
  • Rotación del personal
  • Quejas del personal y disminución motivacional
  • Consecuencias legales
  • Menos beneficios económicos

Por lo tanto, es muy importante que se creen políticas, estrategias y programas de prevención y actuación, para así garantizar la salud mental de la persona trabajadora y el futuro de la empresa. Siendo la participación de los afectados un pilar fundamental para que esto pueda seguir adelante. Como dice la OMS:

“una buena salud mental permite a las personas utilizar todo su potencial, superar las situaciones estresantes, que trabajen de forma productiva y puedan hacer aportaciones a su comunidad”.

 

Albert Joana Santiveri, Departamento PRL Activa Mutua

La docencia y la Prevención de riesgos laborales
05 oct

La docencia y la Prevención de riesgos laborales

Para que sea una realidad el derecho universal “acceso a una educación de calidad”, como primer paso se debe fomentar valores e implantar una cultura preventiva en el colectivo de todas las personas trabajadoras que comprende la docencia, dotándoles de recursos eficaces y con el apoyo del sistema educativo.

Este año bajo el lema “jóvenes docentes, el futuro de la profesión” en el día mundial de los docentes, desde Activa Mutua queremos apoyar y concienciar a este colectivo para conseguir un futuro laboral con menos accidentabilidad.

Para más información, puede consultar a su delegación más próxima o mandar un e-mail a prevencion@activamutua.es

 

            Departamento de Prevención de Riesgos Laborales Activa Mutua

Trabajos con herramientas manuales
30 sep

Trabajos con herramientas manuales

Las herramientas manuales, son unos equipos de trabajo utilizados generalmente de forma individual, que sólo requieren la fuerza motriz humana y que se sostienen con las manos. Se han utilizado desde la Antigüedad, para poder realizar tareas que resultarían imposibles usando sólo las manos. Algunas han sufrido una gran evolución, sin embargo otras, no difieren demasiado de aquellas primeras.

Las herramientas manuales, parecen tan sencillas que a veces se olvidan las graves consecuencias que, un mal diseño o fabricación, una incorrecta elección o una inadecuada utilización, pueden tener sobre la seguridad y salud del trabajador o trabajadora.

Los accidentes producidos por las herramientas manuales, constituyen una parte importante del número total de accidentes de trabajo y en particular, de los de carácter leve, ya que se utilizan en numerosas actividades laborales. Sin embargo, las medidas de prevención les conceden poca relevancia, por la idea muy extendida de la escasa gravedad de las lesiones que producen, así como por la influencia del factor humano, que es más difícil de abordar técnicamente.

Podemos clasificar las herramientas del siguiente modo:

  • de accionamiento manual o sin motor.
  • de accionamiento no manual, mecánicas o con motor:
    • Eléctricas.
    • Neumáticas.
    • Hidráulicas.
    • Combustión interna.

Las herramientas de accionamiento manual o sin motor, de uso habitual y cuya relación no exhaustiva es: Destornilladores, Alicates, Tenazas, Llaves, Martillos, Cortafríos, Cinceles, Limas, Punzones, Granetes, Pelacables, Pelamangueras, Prensaterminales, Giramachos de carraca, Tijeras, etc.

Según se recoge en las estadísticas que publica anualmente el Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, las herramientas manuales producen aproximadamente el 11% del total de los accidentes de trabajo, y el 70% de éstos se han producido por la utilización de herramientas manuales sin motor.

Datos año 2016:

*Accidentes de Trabajo con Baja en Jornada, por Actividad específica que desempeñaba el Trabajador.

TRABAJOS CON HERRAMIENTAS MANUALES (sin motor y sin especificar)

  TOTAL: 45.887.   Leves: 45.490; Graves: 349; Mortales: 48.

Los principales riesgos derivados del uso, transporte y mantenimiento de las herramientas manuales son:

  •  Golpes y cortes en manos ocasionados por las propias herramientas durante el trabajo normal con las mismas.
  • Lesiones oculares por partículas provenientes de los objetos que se trabajan y/o de la propia herramienta.
  • Golpes en diferentes partes del cuerpo por despido de la propia herramienta o del material trabajado.
  • Esguinces por sobreesfuerzos o gestos violentos.

Las principales causas que originan los riesgos indicados son:

  • Abuso de herramientas para efectuar cualquier tipo de operación.
  • Uso de herramientas inadecuadas, defectuosas, de mala calidad o mal diseñadas.
  • Uso de herramientas de forma incorrecta.
  • Herramientas abandonadas en lugares peligrosos.
  • Herramientas transportadas de forma peligrosa.
  • Herramientas mal conservadas.

Medidas preventivas generales:

Las medidas preventivas se contemplan desde la fase de diseño y adquisición de la herramienta; conllevan unas prácticas de seguridad asociadas a su uso; tienen en cuenta las medidas preventivas específicas para cada herramienta en particular; y finalmente terminan en la implantación de un adecuado programa de mantenimiento y control, almacenamiento y eliminación de dichas herramientas.

Por lo tanto, a la hora de velar por la seguridad y salud de los trabajadores y trabajadoras expuestos al uso de herramientas manuales se tendrán muy en cuenta los siguientes aspectos para tomar las correctas medidas preventivas:

1.       Diseño ergonómico. La herramienta manual debe cumplir una serie de requisitos básicos para que resulte eficaz:

  • Desempeñar con eficacia la función que se pretende de ella.
  • Proporcionada a las dimensiones del usuario.
  • Apropiada a la fuerza y resistencia del usuario.
  • Reducir al mínimo la fatiga del usuario.

2.       Adquisición Se deben adquirir herramientas de calidad acordes al tipo de trabajo a realizar.

3.       Adiestramiento-Utilización. Es la fase más importante pues en ella es donde se producen los       accidentes. El objetivo es que el usuario de la herramienta esté capacitado para su uso en condiciones seguras.

4.       Control y almacenamiento. Se conseguirá que todas las herramientas se encuentren en perfecto estado. El servicio de mantenimiento general de la empresa deberá reparar o poner a punto las herramientas manuales que le lleguen, desechando las que no se puedan reparar o las que estén defectuosas.

 

Miguel Fernandez Palenzuela, Departamento Prevención de riesgos laborales de Activa Mutua

 

 

 

Las enfermedades cardiovasculares
26 sep

Las enfermedades cardiovasculares

Las enfermedades cardiovasculares (ECV) son un grupo de desórdenes del corazón y de los vasos sanguíneos. Los ataques al corazón y los accidentes vasculares cerebrales (AVC) suelen ser fenómenos agudos que se deben sobre todo a obstrucciones que impiden que la sangre fluya hacia el corazón o el cerebro. La causa más frecuente es la formación de depósitos de grasa en las paredes de los vasos sanguíneos que irrigan el corazón o el cerebro. Los AVC también pueden deberse a hemorragias de los vasos cerebrales o coágulos de sangre. Los ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares (ACV) suelen tener su causa en la presencia de una combinación de factores de riesgo, tales como el tabaquismo, las dietas malsanas y la obesidad, la inactividad física, el consumo nocivo de alcohol, la hipertensión arterial, la diabetes y la hiperlipidemia.

Principales factores de riesgo

Las causas más importantes de cardiopatía y AVC son una dieta malsana, la inactividad física, el consumo de tabaco y el consumo nocivo de alcohol.  Está demostrado que el cese del consumo de tabaco, la reducción de la sal de la dieta, el consumo de frutas y hortalizas, la actividad física regular y la evitación del consumo nocivo de alcohol reducen el riesgo de ECV. Por otro lado, puede ser necesario prescribir un tratamiento farmacológico para la diabetes, la hipertensión o la hiperlipidemia, con el fin de reducir el riesgo cardiovascular y prevenir ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares. Las políticas sanitarias que crean entornos propicios para asegurar la asequibilidad y disponibilidad de opciones saludables son esenciales para motivar a las personas para que adopten y mantengan comportamientos sanos.

También hay una serie de determinantes subyacentes de las enfermedades crónicas, es decir, «las causas de las causas», que son un reflejo de las principales fuerzas que rigen los cambios sociales, económicos y culturales: la globalización, la urbanización y el envejecimiento de la población. Otros determinantes de las ECV son la pobreza, el estrés y los factores hereditarios.

Síntomas habituales de las enfermedades cardiovasculares

La enfermedad subyacente de los vasos sanguíneos a menudo no suele presentar síntomas, y su primera manifestación puede ser un ataque al corazón o un AVC.

Los síntomas del ataque al corazón consisten en:

  • dolor o molestias en el pecho
  • dolor o molestias en los brazos, hombro izquierdo, mandíbula o espalda.

Además puede haber dificultad para respirar, náuseas o vómitos, mareos o desmayos, sudores fríos y palidez.

El síntoma más común del AVC es la pérdida súbita, generalmente unilateral, de fuerza muscular en los brazos, piernas o cara. Otros síntomas consisten en:

  • la aparición súbita, generalmente unilateral, de entumecimiento en la cara, piernas o brazos;
  • confusión, dificultad para hablar o comprender lo que se dice;
  • problemas visuales en uno o ambos ojos;
  • dificultad para caminar, mareos, pérdida de equilibrio o coordinación;
  • dolor de cabeza intenso de causa desconocida; y
  • debilidad o pérdida de conciencia.

Quienes sufran estos síntomas deben acudir inmediatamente al médico.

Intervenciones para reduir las enfermedades cardiovasculares

La OMS ha identificado una serie «inversiones óptimas» o intervenciones muy costoeficaces para prevenir y controlar las ECV, cuya aplicación es viable incluso en entornos con escasos recursos. Existen dos tipos de intervenciones: las poblacionales y las individuales; se recomienda utilizar una combinación de las dos para reducir la mayor parte de la carga de ECV. He aquí algunos ejemplos de intervenciones poblacionales que se pueden aplicar para reducir las ECV:

  • políticas integrales de control del tabaco;
  • impuestos para reducir la ingesta de alimentos con alto contenido de grasas, azúcar y sal;
  • construcción de vías peatonales y carriles para bicicletas con el fin de promover la actividad física;
  • estrategias para reducir el consumo nocivo de alcohol;
  • suministro de comidas saludables en los comedores escolares.

A nivel individual, las intervenciones sanitarias de prevención de los primeros ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares, deben centrarse primordialmente en las personas que, si se tienen en cuenta todos los factores, presentan un riesgo cardiovascular medio a alto o en los individuos que presentan un solo factor de riesgo —por ejemplo, diabetes, hipertensión o hipercolesterolemia— con niveles superiores a los umbrales de tratamiento recomendados. La primera intervención (basada en un enfoque integral que tiene en cuenta todos los riesgos) es más rentable que la segunda y tiene el potencial de reducir sustancialmente los episodios cardiovasculares.

Se trata de un enfoque viable dentro de los Servicios de Atención Primaria y en los Servicios de Prevención de Riesgos de las Empresas, y sin necesitar grandes recursos, y que puede ser puesto en práctica incluso por trabajadores sanitarios que no son médicos.

 

Dr. Alfred Barredo Matarredona. Medicina del Trabajo

Cuidado con el calor
08 jul

Cuidado con el calor

Con la llegada del verano las temperaturas empiezan a subir y estas nos afectan tanto a nivel físico como psicológico. A nivel físico, nuestro cuerpo acumula una gran cantidad de calor y nos deshidratamos; a nivel psicológico el calor nos puede hace sentir más cansados, agobiados, irritables… así que, no es extraño decir que nuestro desempeño en el trabajo pueda llegar a afectarse.

Pero… ¿es verdad que sus consecuencias sólo se dan en verano? La respuesta es NO. Dependiendo del puesto de trabajo de la persona se puede estar expuesto a altas temperaturas durante todo el año. Por lo tanto, deberemos diferenciar el calor que sucede con el cambio de estación y el que se relaciona con el puesto de trabajo, ya que, sus efectos sobre la persona serán de distinta gravedad.

Aunque, el cómo nos pueda afectar el calor, no solamente depende de la temperatura y su tiempo de exposición. Hay otros factores que están relacionados. Estos se pueden dividir en personales, ambientales y según las tareas realizadas en el trabajo:

  • Personales: la capacidad del cuerpo a aclimatarse al medio ambiente del trabajo, la condición física, la alimentación, antecedentes médicos (enfermedades cardiovasculares, respiratorias, diabetes o insuficiencia renal), tomar ciertos medicamentos, consumo de substancias tóxicas como el alcohol y la cafeína, y la edad.
  • Ambientales: exposición a temperaturas y humedades altas, poca ventilación y exposición intensa a la radiación solar.
  • Según las tareas del trabajo: realizar trabajo físico intenso, poco tiempo de descanso y/o pocas pausas, y vestimenta requerida para el puesto de trabajo que no faciliten la evaporación del sudor.

Como se puede ver en los factores que influyen a cómo el calor nos afecta es muy importante el estado de salud de la persona, el tiempo de exposición a altas temperaturas, como está condicionado el lugar de trabajo y el tipo de tareas que se realizan.

En relación a sus consecuencias la deshidratación y los golpes de calor son los más frecuentes, pero también, se ha demostrado que la exposición a altas temperaturas tiene repercusiones laborales en las organizaciones a causa de las consecuencias físicas y psicológicas que conlleva. Ya que, el calor dificulta la concentración y el bienestar de la persona afectando en consecuencia al desempeño de la persona en el trabajo reduciendo su rendimiento, productividad y eficacia.

Así pues, es muy importante saber que acciones tomar para que el calor nos afecte lo más mínimo posible. A continuación se presentan algunos consejos para hacerle frente:

Consejos generales…

  • Práctica ejercicio: de esta forma se contribuye a que mejore el esfuerzo del sistema cardiovascular y que el cuerpo pueda tolerar mejor su aclimatación al medio ambiente.
  • Bebe agua con frecuencia, aunque no tengas sed. El cuerpo tiene que estar hidratado, por lo tanto, procura también hacerlo al finalizar la jornada laboral.
  • Evita tomar bebidas alcohólicas, con cafeína o muy azucaradas, ya que, estas favorecen la deshidratación.
  • Realiza una buena alimentación: evita comidas calientes y copiosas, procura que sean ligeras y sin grasas. Ten en cuenta que, tanto la obesidad como la delgadez excesiva disminuyen la tolerancia al calor.

Si trabajas al aire libre…

  • Utiliza crema de protección solar.
  • Protégete del sol: llevar ropa ancha, de tejido ligero, clara y protege tu cabeza con una gorra o sombrero de tejido transpirable.
  • Protege tu zona de trabajo del sol, si es posible.
  • Haz pausas y descansa en lugares frescos, de sombra.
  • Limitar el tiempo e intensidad de la exposición al sol: haz rotaciones de tarea y reduce las actividades físicas más intensas al aire libre durante las horas más calurosas.

 

Albert Joana Santiveri – Departamento Prevención Riesgos Laborales Activa Mutua

 

 

Solo tienes una piel. Protégela del daño solar
12 jun

Solo tienes una piel. Protégela del daño solar

El sol es una Fuente de vitamina D, favorece la fijación de calcio en los huesos, previniendo enfermedades como la osteoporosis; pero su exposición sin medidas de protección adecuadas puede causar graves alteraciones y/o enfermedades en la piel.

El próximo 13 de junio, se celebra el Día Europeo de la Prevención contra el Cáncer de Piel con el objetivo de concienciar a la población de la importancia del autocuidado para evitar esta enfermedad.

El cáncer de piel es el tipo de cáncer más frecuente en nuestro país. De los casi 3 millones de melanomas que se diagnostican cada año en el mundo, el 90% se debe a una exposición solar sin protección y  el 10% restante son por causas genéticas. Es preocupante saber que en los últimos 4 años, el cáncer de piel se ha incrementado en un 38% en nuestro país. Sin embargo, es de los que tiene mejores perspectivas de curación si se detecta de forma precoz: el 90% de los cánceres cutáneos se pueden curar si se diagnostican a tiempo.

Es más frecuente en el hombre, presentando un pico de incidencia que afecta de manera considerable a la población adulta laboralmente activa. Como ya hemos indicado, la exposición solar es el principal factor de riesgo laboral carcinógeno, sin olvidar la diversidad de sustancias carcinógenas empleadas en diversos procesos Industriales.

Durante la celebración de este día se tiene prevista distintas iniciativas, como celebración de campañas de sensibilización, promovidas por distintas asociaciones y/o entidades, entre las cuales se encuentra Activa Mutua, pero todas ellas con un único objetivo común: la detección precoz del cáncer de piel.

Escucha tu piel. Presta atención a la aparición de manchas (generalmente rojizas), que pueden descamarse y sangrar; nódulos (elevaciones o prominencias de la piel redondeadas) y úlceras que no cicatrizan. Examina tu piel, periódicamente frente a un espejo, sin descuidar zonas de difícil acceso como cuello, orejas, hombros, glúteos, piernas, cuero cabelludo, espalda y zonas genitales.

Se sospecha de la existencia de un melanoma cuando una mancha o lunar en tu piel presenta uno o más de estos signos:

La regla del ABCDE en la detección del cáncer de piel:

A de Asimetría: la mitad del lunar o marca de nacimiento no corresponde a la otra mitad.

B de Borde: los bordes son irregulares, desiguales, dentados o poco definidos.

C de Color: el color no es uniforme y pudiera incluir sombras color marrón o negras, o algunas veces con manchas rosadas, rojas, azules o blancas.

D de Diámetro: el lunar mide más de 6 milímetros de ancho (alrededor de ¼ de pulgada o aproximadamente del tamaño del borrador de un lápiz), aunque los melanomas algunas veces pueden ser más pequeños que esto.

E de Evolución: el tamaño, la forma o el color del lunar están cambiando.

Finalmente aportamos unas recomendaciones para evitar la aparición de cáncer de piel:

* No olvides tus gafas de sol. Es importante proteger tus ojos.

* Protégete cuando hagas actividades al aire libre.

* Utiliza gorra

* Evita las quemaduras del sol. Protégete con ropa adecuada.

* Evita la exposición al sol durante mucho tiempo, y con especial precaución en horas comprendidas entre las 12- 17 h

* Usa crema protectora con alto factor de protección, mínimo 30, y aplícalo cada 2 h o inmediatamente después de nadar o sudar, y 30 minutos antes de salir de casa.

* Hidrátate mucho (bebe agua frecuentemente para evitar insolaciones o mareos)

* Ten cuidado con la luz reflejada, especialmente en superficies metálicas, es muy agresiva y puede causar lesiones oculares.

* No te fíes de la nubes, los rayos UV actúan igualmente

* Examina tu piel cada mes, de los pies a la cabeza. Acude a un especialista, periódicamente para realizar un chequeo a fondo.

En Activa Mutua nos importa tu salud y queremos recordarte que la adopción de pequeñas prácticas preventivas puede ayudarte a no favorecer el desarrollo de esta enfermedad.

La salud de nuestros trabajadores es la salud de nuestras empresas

 

Salud López. Departamento de Prevención de Riesgos Laborales – Activa Mutua

 

 

Día mundial sin tabaco, ¿te atreves a intentarlo?
27 may

Día mundial sin tabaco, ¿te atreves a intentarlo?

Seguro que más de una vez tus amigos, familiares, compañeros del trabajo te habrán dicho y repetido todas las repercusiones que conlleva el hecho de fumar, pero, ¿sabes cuales son los mejores motivos para que dejes de fumar? ¡Los que te puedas dar a ti mismo! Ya que, por mucho que los demás tengan buenos argumentos (y razones) para que dejes de fumar, el que ha de hacerlo eres tú, por lo tanto tienes que encontrar los motivos que te ayudarán a dejarlo.

¿Por qué cuesta tanto dejar de fumar?

Dejar de fumar no solo se trata de tener la “voluntad” para hacerlo. Si fuera así, mucha gente ya lo habría logrado hace tiempo. Hay muchos otros factores que están involucrados y contribuyen a que esta tarea sea más difícil. Estos son: biológicos, psicológicos y ambientales.

Relacionado con los factores biológicos está uno de los componentes del tabaco. La nicotina es una sustancia psicoactiva. Una sustancia psicoactiva es aquella que su consumo puede modificar el estado físico y mental del individuo, produciendo dependencia, síndrome de abstinencia y necesidad de consumo. Dicho en otras palabras, consumir tabaco contribuye a que se produzcan cambios en nuestro cerebro que hacen que tengamos más necesidad de fumar. El consumo de tabaco aumenta los niveles de dopamina en nuestro cerebro creando en consecuencia un aumento de la sensación de placer. De lo contrario, al dejar de fumar, nuestro cuerpo activa unos mecanismos para recuperar el nivel de funcionamiento que tenia antes de consumir, manifestándose en una serie de síntomas, como reacción del cuerpo al intentar mantener un buen equilibrio sin tabaco en el organismo (síndrome de abstinencia).

Los factores psicológicos más relacionados son la capacidad de control de la persona, el manejo de la impulsividad, la capacidad de afrontamiento, la visión que tenemos sobre el tabaco, nuestras creencias y mitos sobre dejar de fumar, y la motivación y la determinación a dejar de fumar.

Los factores ambientales son los que están relacionados con nuestro entorno: la disponibilidad y accesibilidad al tabaco, la publicidad, nuestro estilo de vida, la percepción que tiene la gente de nuestro entorno sobre el tabaco y la relación habitual con gente que fume.

Como puede verse, hay una gran variedad de factores que están relacionados con el consumo, pero, de la misma forma, el conocerlos puede ayudarnos a prevenirlos. Hay diversas actuaciones que se pueden hacer durante el día a día para dejar de fumar, aunque, antes es necesario plantearse las dos siguientes preguntas:

¿Quiero dejar de fumar?

Aunque parezca muy simple, para dejar de fumar hace falta querer hacerlo, por uno mismo. Si solo lo intentamos porque nos sentimos presionados por la gente de nuestro alrededor probablemente, al cabo de un tiempo volveremos a las andadas. Por eso, has de tenerlo muy claro y encontrar los motivos que te impulsen a hacerlo. Puede ayudarte hacer una lista con los pros y los contras.

¿Por qué fumo?

Podemos encontrar cinco razones principales por las cuales podemos estar fumando: 1) por automatismo (rutina), 2) porque el tabaco hace efecto de estimulante (ayuda a mantenernos despejados y activos), 3) porque funciona como refuerzo gestual (tenerlo entre las manos), 4) por placer-relajación o reducir estados negativos, 5) por adicción. Es posible que una misma persona pueda tener más de una de estas cinco razones. Es importante saber cuál es la tuya, ya que, dependiendo de ella algunas estrategias funcionaran mejor que otras.

¿Cómo prepararse para dejar de fumar?

Como hemos comentado, crea una lista con los motivos por los cuales quieres dejar de fumar. A continuación fija una fecha exacta para empezar a dejar de fumar, por ejemplo, dentro de un mes. Mediante se vaya acercando la fecha es recomendable ir preparándose:

1) Haz copias de la lista y ponlas en las habitaciones que estés más por casa (también, si es posible en tu oficina o puesto trabajo), en tus pausas ves leyéndolas y reflexionando su contenido. Esto servirá también para asegurarte si son razones importantes y significativas para ti o es necesario modificar, quitar o añadir alguna cosa.

2) Cuando falten dos semanas para la fecha registra el número de cigarros que fumas durante el día y en que situaciones lo haces. De esta forma tomarás conciencia de la cantidad y los momentos en los que fumas.

Si fumas por automatismo, identifica con la ayuda del registro las situaciones en las que más fumas y busca una alternativa al cigarrillo para esa situación (comer una manzana, pipas, un chicle, etc.). También, si es necesario cambiar tu rutina para no encontrarte con estas situaciones.

Si fumas por el efecto de estimulante que produce para mejorar el nivel de alerta haz respiraciones rápidas durante 30-40 segundos, también realiza actividades que activen tu cuerpo como estirar el cuerpo, pasear, coger la bicicleta, etc.

Si fumas por refuerzo gestual busca otro objeto para poner entre tus manos como un bolígrafo, un llavero, una pelota de goma para apretar etc.

Si fumas por placer-relajación o para reducir estados negativos practica ejercicios de respiración y relajación, y busca otras actividades que sean placenteras para ti como, escuchar música, mirar una serie de televisión, pasear, queda con amistades, come alguna cosa que sea agradable para ti, etc.

Es importante poder contar con alguien que nos ayude, un compañero, amigo o familiar, que se pueda comprometer a escucharnos y brindar apoyo. Puedes pedir a tu círculo más cercano que, no fumen en tu presencia y que no te ofrezcan cigarros. Si conoces a alguien que ha dejado de fumar también puede ser positivo poder contar con él/ella para que te ayude durante el proceso.

Recuerda que, si logras dejar de fumar y al tiempo recaes… ¡no pasa nada! Forma parte del proceso, lo estás haciendo bien. Ten siempre claro tus motivos para seguir intentándolo y sigue poniendo en práctica las estrategias que más te ayuden.

 

Albert Joana Santiveri – Departamento Prevención Riesgos Laborales Activa Mutua

 

 

Alimentación saludable en el ámbito laboral
30 abr

Alimentación saludable en el ámbito laboral

La alimentación es uno de los factores más importantes en relación a la salud general del trabajador y además repercute directamente sobre su rendimiento y seguridad dentro del ámbito laboral.

Enfermedades como la obesidad, considerada por la OMS epidemia del siglo XX, y otras como enfermedades cardiovasculares, diabetes o problemas hepáticos, aparecen como consecuencia de una alimentación incorrecta, pero además una mala alimentación ocasiona otros problemas en el entorno laboral como el cansancio, malestar, estrés, problemas psicológicos, etc., perjudicando de esta manera la calidad de vida del trabajador y su rendimiento.

Por ello es recomendable que la empresa ofrezca servicios de educación alimentaria, con el fin de mejorar la salud de sus trabajadores. Desde el punto de vista empresarial, todas las actividades destinadas a mejorar la alimentación de sus trabajadores se debieran considerar no como un gasto, sino como una inversión, teniendo en cuenta los beneficios que una buena alimentación puede conseguir en términos de bienestar del trabajador y de la consiguiente mejora de rendimiento y seguridad laboral.

Para que estos servicios de educación alimentaria sean realmente eficientes deberían adaptarse a las características de cada trabajo concreto. En este sentido se deben considerar tres factores claves que determinan el tipo de alimentación adecuada para un trabajador: tipo de trabajo, horarios y lugar donde se hace la ingesta.

En relación al tipo de trabajo, es evidente que el grado de actividad física determinará la alimentación más adecuada, por ejemplo, un trabajo sedentario, no consumirá el mismo volumen calórico que un trabajador que hace un trabajo con elevada carga física.

En cuanto a los horarios asociados a cada turno de trabajo, el colectivo con más dificultades para practicar una alimentación saludable son los trabajadores de turnos de noche, como puede ser  personal de seguridad, personal sanitario, etc., estos trabajadores suelen cometer errores nutricionales como consumir un exceso de café y snacks poco saludables para poder aguantar la jornada laboral. Es por ello que en estos casos se recomienda que la cena sea como una comida, con un volumen energético más elevado, para poder aguantar la jornada nocturna. Además, se deberían hacer pequeñas colaciones o comidas de fécula lenta para evitar una bajada del nivel de azúcar en sangre después de la ingesta (hipoglucemias). Hay que ir dosificando la energía para que el cuerpo pueda mantener sus constantes vitales de forma óptima y evitar riesgos en el trabajo como puede ser una bajada de atención, cansancio, sueño o falta de reflejos motores.

Otro aspecto a tener en cuenta es el ámbito donde se hace la ingesta. Los trabajos que exigen unas relaciones sociales constantes, como puede ser personal directivo o comercial, suelen comer fuera en restaurantes. Estos colectivos deberían recibir educación nutricional para sensibilizarlos de la importancia de la alimentación y dotarlos de criterios a la hora de elegir platos y menús de restaurantes que fueran equilibrados y saludables.

En el caso de trabajadores que comen dentro de las instalaciones de la empresa es importante que ésta disponga de comedores adaptados, con cocina propia o catering, pero siempre con menús calculados y revisados ​​por nutricionistas. Esta es la única garantía de que la dieta será equilibrada. Si la empresa no dispone de este tipo de instalaciones es recomendable disponer de una sala adaptada como comedor con un microondas para las personas que lleven su fiambrera de casa y puedan calentar su comida. En estos casos sería necesario ofrecer a los trabajadores educación alimentaria y tecnología culinaria para que tengan ideas a la hora de preparar los menús de cada día y puedan llevar una dieta equilibrada, variada pero también apetitosa.

Todos estos aspectos son los que se deben considerar para que la alimentación dentro del ámbito laboral sea la adecuada, sin embargo, no existe una dieta perfecta, sino una dieta saludable que englobe las necesidades energéticas de cada individuo, dentro de nuestro entorno de trabajo así como en nuestros hábitos de vida.

Es fundamental que la empresa destine recursos a fomentar una buena alimentación, y velar por la salud de sus empleados.

Además, una persona trabajadora sana es, en general, una persona más motivada.

Así pues, la inversión en educación nutricional es siempre rentable, tanto para la empresa como para la propia persona trabajadora.

 

Montse Pàmies – Responsable Departamento Prevención de Riesgos Laborales Activa Mutua

Trabajar para un futuro más prometedor.
23 abr

Trabajar para un futuro más prometedor.

Como cada año, a finales del mes de abril, se celebra el Día Mundial de la seguridad y salud en el trabajo, promovido por la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Este año han orientado su acción hacia el futuro, planteándose qué nos espera en los próximos años en el ámbito de la seguridad y salud en el trabajo.

“Trabajar para un futuro más prometedor” es el lema del 2019. Nuestro panorama actual sigue creando empleo, a cuenta gotas, y se está diversificando el trabajo hacia nuevos sectores, lo que implica novedosas especializaciones que nos llevan a soportar nuevos riesgos laborales que tenemos que combatir para que la pérdida de salud no sea un hecho habitual en nuestro trabajo. La constatación de la  presencia de riesgos psicosociales en el ámbito laboral y de que cada vez son más frecuentes, es un escenario al que hay que dar respuesta rápida y precisa desde todos los sectores. Recordemos que según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se define la salud como “un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente como la ausencia de afecciones o enfermedades».

Los trabajadores/as y las empresas deben adaptarse continuamente a cambios: a las nuevas tecnologías, al cambio climático, a la nueva organización laboral, a la evolución demográfica, etc. Primordialmente será nuestra propia actitud, ante la actividad que desarrollamos diariamente, la que nos deberá garantizar un bienestar físico, mental y social.

En el ámbito empresarial, la seguridad y salud en el trabajo se debe considerar un objetivo estratégico integrado en la misión y política de la entidad. La Prevención de Riesgos Laborales debe tener la misma importancia del mismo modo que lo tiene la calidad, la satisfacción del cliente, la productividad, el crecimiento y la rentabilidad, etc.  Unas buenas políticas en materia preventiva redundarán en un aumento de la salud-satisfacción del trabajador/a y de la calidad del trabajo realizado, donde ganarán todas las partes, empresa, cliente y trabajador/a.

La precariedad laboral es una de las grandes enemigas de la seguridad y la salud. Un trabajo es precario por diversos motivos: salario, condiciones laborales, temporalidad, etc., lo que desemboca en la exposición a unas inadecuadas condiciones de trabajo que conducen con el tiempo a una pérdida de salud. De esta manera, los trabajadores/as son más vulnerables, pues hay menos formación y/o especialización-capacitación; originándose un aumento de exposición al riesgo psicosocial por la incertidumbre del futuro, entre otras causas.

La mejora de las condiciones laborales (en seguridad y salud) no solo es importante para proteger la salud  del trabajador/a, sino también para garantizar el éxito y la sostenibilidad de las empresas y la prosperidad de las economías a medio-largo plazo. El impacto de la salud de los trabajadores/as sobre su calidad de vida, la de su familia y de la comunidad, constituye el valor principal y la justificación social más trascendente para el desarrollo de las estrategias que posibiliten la promoción y protección de ella.

El bienestar laboral sólo puede lograrse con una verdadera implicación y compromiso de todos. Se requiere un enfoque integrado que promueva una cultura de prevención en materia de  seguridad y salud en el trabajo, en beneficio de la próxima generación de la fuerza laboral de todo el mundo y así responder a la demanda de una sociedad cada vez más sensibilizada, y exigente, con la seguridad y salud en el trabajo como parte fundamental del bienestar social.

Este “Futuro Prometedor” entiende como actuación prioritaria fomentar y velar por la seguridad y la salud laboral de las personas y empresas, estableciendo políticas públicas, convenios internacionales, jornadas mundiales, etc. Estas medidas son la base de la seguridad y por ende de la salud en el trabajo, por un triple motivo; primero, indican o hacen notar que existe un problema sin resolver; segundo, establecen las acciones que se deben adoptar y por último nos dirán el interés que suscita la problemática en la sociedad, que en el caso de la seguridad y la salud, el interés es máximo pues afecta a la salud de todos los trabajadores/as, ya que desgraciadamente nadie está exento de la exposición a riesgos laborales.

¡Feliz Día Internacional de la Seguridad y Salud Laboral! Espero que el año que viene podamos celebrarlo con la noticia de que el número de accidentes laborales y el número de enfermedades profesionales declaradas ha descendido considerablemente, ese es el “Futuro Prometedor que todos los trabajadores/as queremos y debemos conseguir”.

Hagamos el futuro prometedor nosotros mismos, mediante nuestra actitud y aplicando unas recomendaciones para hacer nuestro puesto de trabajo un lugar más seguro, sin menoscabo de nuestra integridad física y mental. Son recomendaciones que dependen del trabajador pero sin olvidar que estas medidas deben estar establecidas y puestas al alcance del trabajador/a por el empresario, ya que, como indica la propia Ley de Prevención, éste es el principal responsable de garantizar las condiciones de seguridad y salud en su empresa.

1.       Evalúa los riesgos de tu puesto de trabajo

Conoce el resultado de la evaluación de riesgos de tu puesto y lugar de trabajo, que te explicará los principales problemas que te puedes encontrar en el día a día de tu actividad.

2.       Medidas de control

Una vez que te has informado de los riesgos, vigila que las medidas de control se adoptan y mantienen. Asesórate si tienes dudas.

3.       Aprovecha los medios que te da la empresa para trabajar seguro

Utiliza correctamente los medios que la empresa pone a tu disposición para desempeñar tu trabajo de manera segura: equipos de protección individual, protecciones colectivas, dispositivos de seguridad de máquinas y herramientas, etc.

4.       Formación/ Autorización

No realices trabajos nuevos si previamente no has sido formado sobre sus potenciales riesgos y las medidas para eliminarlos completamente o al menos minimizarlos y además te hayan autorizado en tiempo y forma.

5.       Ficha de seguridad

Cuando manipules un producto químico hazlo según las indicaciones de la ficha de seguridad. Si no lo manipulas pero estás expuest@, solicita igualmente la ficha de seguridad.

6.       Equipos de protección individual

Conserva y cuida los equipos de protección individual según las recomendaciones del fabricante.

7.       Reconocimiento médico

Realiza el examen periódico de salud, es una buena manera de detectar con antelación alteraciones en la misma.

8.       Señalizaciones

Respeta y ayuda a conservar la señalización de seguridad.

9.       Procedimientos de trabajo

Infórmate sobre todos los procedimientos de trabajo y cúmplelos. Si incluyen medidas de seguridad, llévalas a rajatabla.

10.   Orden y limpieza

Mantén el orden y la limpieza en tu puesto de trabajo y alrededores, muchos de los accidentes se producen como consecuencia de la falta de ellos. Además darás una imagen profesional y organizada.

11.   Informar

Informa de cualquier situación que pueda desencadenar un accidente a tu superior inmediato.

12.   Medios de extinción

Colabora en mantener accesibles los medios de extinción de incendios, aprende a utilizarlos correctamente, quizás algún día puedas necesitarlos.

13.   Condiciones de seguridad

Colabora en mantener las condiciones de seguridad, esta es una obligación tuya y de tus compañeros.

Seguro que esta lista podría ser más amplia, por ellos os invito a que añadáis más recomendaciones o consejos.

 

Rodrigo Pérez Álvarez – Técnico PRL Activa Mutua